
La escalera que sube y baja en el vaivén de las heridas profundas remite con acuse de recibo que los túneles regularmente son largos y oscuros, hacia atras hay una luz,... para llegar a ella, la oscuridad tiende a comerte,...hacia adelante se encuentra la otra luz, y para llegar a ella la oscuridad también se apoderará de ti. Hacia ambos lados, el camino es negro, pero se llega a esa luz aunque con miedo y viceversa también. Lo mejor, es pedir un milagro y que en tu bolso traigas consigo un taladro, un martillo y soldadora para salir por la parte superior y olfatear la profundidad de la salida.