sábado, 16 de febrero de 2008

CRONICAS DEL SALÓN 0.4 "Duplas peligrosas"


Hay duplas de miedo, de esas que son bueno testerear pero con el riesgo de que puedan gustar y en el intento perderse en las sombras del mal; digo, por aquello de pensar y recordar en descenlaces fatales como Alien y Depredador, La Guayaba y la Tostada, Romeo y Julieta, Kovalski y Pascual, Santo y Blue Demon y el idilio amoroso secreto entre Memín Pinguín y Rarotonga entre tantos miles más.
Una noche en la sede de las Crónicas, el Implacable nos contó que un nuevo centro de consumo etílico se abrió exactamente a espaldas del Salón, quesque un lugar pequeño, de esos donde tocas y casi casi das contraseña para entrar y que una vez instalado en el interior aquello se transformaba para crearse una atmósfera bastante agradable donde uno podía digerirse unos enjuages de alcohol a todo dar. Pues más tarde que nunca, El Blanco, en su afán antropológico decidió darse a la enmienda de conocer el nuevo lugar. Corte a:// El Blanco logra dar con el objetivo, complicado de pronto pues en verdad si fue un poco enredoso atinar con la puerta oscura, sin anuncio y con poca referencia. Toc. Toc y la puerta abrió, en efecto, el lugar, con un toque de Lobby Inglés y una escasa luz, unos sillones coquetos en negro y una barra agradable donde al frente, en sus laterales dos alces que resguardan el recinto no hablaban, (a la fecha, sabrá Dios cuantas cosas no sabrán) pues ahí estaba el Blanco, degustando un Bacalao Blanco sin espinas y poco a poco gente comenzaba a habitar el lugar, conocidos, no conocidos y re-conocidos, todos ellos incluyéndome éramos una especie como Zombies del Sahuayo como los de Jis, postrados ahí. La costumbre se apoderó de la mayoría de los que circulan en la Crónicas del Salón de pasar peaje del Salón al Rusty Trombone (que por cierto, a la hora de buscar su significado en internet me espanté en serio) Rápidamente Andobas se hizo chompa de John Go y él a nosotros, y poco a poco el lugar comenzó a llenarse de Vampiros, Hombres Lobo y Mujeres bellas todas ellas; la costumbre entonces se convirtió en dupla incesante entre: Sede y Destino. fade a negros.

Arranqué la Crónica de hoy hablando de duplas peligrosas porque la dupla se convirtió en adicción y cada vez que el olfato por seguir la fiesta por ósmosis el hemisferio izquierdo marcaba como destino el ir directo al que hoy bautizó el Blanco como el Krusty Trompeta.

A poco tiempo de haber descubierto el lugar, las vivencias para desear escribirlas no se hicieron esperar, la atención y el esmero por atender bien de John Go llegaron hasta el extremo da darle raite a Napoleón hasta su casa para que llegara con bien a su aposento después de 10 Maltas. El pequeño lobby donde las luces y espejos crean un escape imaginario de ultratumba que puede crear transformaciones de Paria a Galán de película de Mauricio Garcés. Dicen, que ya darse un abrazo con enjundia lo llaman el RustyAbrazo. EstressGirl se debate en como bajar las escaleras para no dejar huella de una caida más estrepitosa que el de la bolsa de valores de Nueva York. Blanco decoró el baño con un mural al estilo Van Go por haber comido un pedazo mal elaborado de machito del Nuevo León. Desapariciones de Andobas al estilo Fumanchú. El grito celoso de :"la de la casa por favor" (que nunca, pero nunca falta). El comentario tembloroso de Pascual diciendo, "ora si ya me voy" pero no se va. Mijechú que se enoja porque no lo saludan de beso bien en el cachete, ...en fin, las luces de Krusty se prenden y es hora de partir, sin embargo, aún con las luces prendidas, el iPod local no permite que nuestro sentido de huida se ejecute, se resiste, definitivamente será un lugar (no sé por cuanto tiempo) donde de vez en vez nos permita seguir escribiendo con enjundia y agradecer que se eructen momentos de placer para seguir y seguir lamiendo calle, aunque algunas veces, las duplas puedan llegar a ser peligrosas para el ácido úrico. fade to white.